CULTURA NO VIOLENTA

jueves, 9 de junio de 2011

Reflexionando sobre el consenso

#change

 Una compañera de Vallecas, Deme Salas, hace una interesante reflexión sobre su experiencia en las asambleas de Sol, sobre el interés del consenso y el valor de llegar a un entendimiento que incluya todas las diversidades:

"Propuesta: la búsqueda de consenso no tiene porque conducirnos hacia un consenso unitario, puede haber otra clase de consenso, otra clase de acuerdos comunes y es el ACUERDO DE APOYAR VARIAS SOLUCIONES distintas en respuesta a una misma situación.

Los momentos de éxito y certeza, los momentos de fracaso y de duda y los momentos de crisis, son todos necesarios en un proceso.

Podemos crear un movimiento que nos permita ser libres y a la vez nos de la fuerza de la unión. En Sol nos hemos asociado miles de personas desde una acción responsable y personal, intenciones de miles de personas que toman una decisión a la vez.

En esta dirección será bueno entender que la idea o postura diferente del otro es riqueza y no inconveniente. Si decimos que las personas son lo más importante tenemos que ser coherentes con eso y poner nuestra energía en cualquier propuesta por diversa que sea que ayude a esa idea: "Nada por encima de las personas".

Estamos teniendo experiencia que la relación que se está dando entre tantas personas anhelando lo mismo es la parecida a la “amistad” que incluye la doble actitud de libertad y a la vez de solidaridad. Es como una relación de socios, nos asociamos para conseguir un bien común en paridad.

Al tomar decisiones ¿qué pasará si cada uno opta por opciones distintas? ¿Se opone una opción a la otra? O ¿podrán complementarse? La firmeza puesta en tu decisión ¿vetará mi opción o mi postura? ¿Será eso un impedimento para que sigamos siendo amigos/socios? ¿Ganará el que con más fuerza reivindique su propuesta? ¿Tendrá que resignarse el que sea menos vehemente?

Un proceso solidario puede que no busque la “UNIFORMIDAD”, un proceso solidario parte de la diversidad de opiniones, de vivencias, de necesidades, de convivir diferentes momentos de proceso, convivir diferentes realidades y paisajes humanos.

Entonces ¿por qué a la hora de tomar decisiones tenemos que volvernos uniformes y decidir como un solo bloque? La apasionada lucha por conseguir la uniformidad puede ser producto de la inseguridad.

Un proceso asambleario puede respetar la libertad y acoger en su seno la posibilidad de que existan DIFERENTES SOLUCIONES a un mismo problema o a una misma situación.

¿Las propuestas que salgan de los grupos de trabajo, de las comisiones, del pueblo NO SALDRÁN adelante si no son consensuadas UNITARIAMENTE?

¿Cómo podemos pedirle eso a un movimiento que acoge lo diverso? ¿Qué tiene la diversidad como uno de sus pilares?

Nos decimos a nosotros mismos que podemos desde la diversidad encontrar lo COMÚN ¿Qué es lo común?

Queremos que nos traten bien, con respeto, apostamos por la No violencia.

Queremos ser libres y que haya libertad para todos.

Queremos que las personas seamos lo más importante.

Entonces ¿cómo pretendemos forzar al otro, mi amigo o mi socio en este objetivo, para que piense lo mismo que yo a la hora de proponer soluciones para conseguir esos objetivos comunes?

O ¿podrá ser válida cualquier propuesta por diversa que sea que ayude a esa idea: "Nada por encima de las personas"?

No puedo poner por encima de las personas la opinión de nadie, ni aún la opinión de la “mayoría”. No puedo imponer un pensamiento o una visión.

NO ME QUEDA OTRO REMEDIO QUE ACEPTAR, ASUMIR LA OPINIÓN DIFERENTE, LA NECESIDAD DIFERENTE, LAS OTRAS REALIDADES.

¿Cómo desatascar que haya propuestas y decisiones paradas por no llegar a consensos UNITARIOS?

Había dos propuestas para desatascar esto:
  1. Que se votara y decidiera la mayoría
  2. Que se medie, que se reflexione, que se matice hasta llegar a un CONSENSO UNITARIO, con la intención de fortalecer y unir el movimient
Esta última opción de mediar y encontrar posturas nuevas que integren posiciones opuestas puede introducir una TERCERA VIA, quizá más COHERENTE con el unificar la libertad y a la vez la fuerza de la unión:

Hay que cambiar el paradigma de que dos posturas irreconciliables, son posturas ENFRENTADAS. Hay que considerarlas dos posturas que pueden COMPLEMENTARSE y ser enriquecedoras del proceso.

Si cuando aparece una postura “aparentemente” opuesta a la mía, intento dejar de verla como OPUESTA, si la dejo de ver como VETO, como impedimento a la mía, dejaré de enfrentarme a ella y la pongo en PARIDAD con la mía, en paralelo a la mía, iremos entonces en la misma dirección aunque en vehículos distintos.

Si podemos hacer eso las fuerzas cambian, la fuerza de mi propuesta y la fuerza de la propuesta del otro se UNEN, las personas podrán adherir y comprometerse con la que crean y sientan más óptima.

El que apoyemos como conjunto a más de una opción NO NOS DIVIDE, NOS MULTIPLICA, nos dará experiencia, ganamos tiempo al poner en macha varias soluciones, antes sabremos cual es la más acertada y será el pueblo, la gente la que realmente opte por una o por otra, esa actitud de arriesgarnos y apostar por la diversidad, el perder temor a equivocarnos nos fortalece.

Si nos empeñamos en ver la postura diferente del otro como un impedimento estamos:
  1. Encadenando nuestra acción a la postura que elija o no el otro (mantenemos relaciones de dependencia)
  2. Otorgamos un puesto que no corresponde a la postura del otro, la pongo enfrentada a mí, en oposición
  3. Le otorgo poder a la postura diferente, poder de que frene mi acción y mi propuesta
Si en cambio a esa postura diferente le quito la “carga” de ser opuesta a mí, de ser una postura ENEMIGA a la mía podremos mover la energía hacia el objetivo común y será el propio caminar el que demostrará el proceso, evolución, crecimiento o decrecimiento de la influencia de cada postura o propuesta. Se irá decantando, depurando y sintetizando lo mejor de cada acción y propuesta para saltar a otro nivel de proceso más rico.
 
Cuando deje de verla como impedimento, como propuesta que se me opone, empezaremos a ver lo común, y a crear puentes que unan una y otra, descubrir los puntos que se tocan… aparecerá quizá una nueva realidad que antes no veía, no existía.
 
Cuando veo como impedimento lo diferente, es mi miedo el que mira, la actitud competitiva".

1 comentario:

  1. Toda esta reflexión es tan oportuna que no puede menos que celebrarse. Entiendo que viene dada por la asamblea, cuya fecha no recuerdo, en la que atropelladamente y faltando a la dinámica hasta ese momento de las asambleas de Sol, se consensúo de el levantamiento de la acampada. Se ignoró y señaló negativamente a aquellas personas que disentían, se ignoró una propuesta que claramente conciliaba las dos posturas y el espíritu de cocreación de Sol, y entiendo que del movimiento, se vio traicionado por una asamblea cansada y por un momento apegada a las rápidas soluciones, a la imposición de la mayoría y, por tanto, a las formas establecidas que hemos rechazado. La riqueza del consenso está en el disenso, si somos capaces de conciliar, de complementar, de comprender y sumar todos los puntos de vista estaremos integrándonos todas y todos, que es lo que pedimos, sentirnos representadas y tenidas en cuenta todas las personas.

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